BONDOMOR

Preocupa seriamente el hecho, que cada vez más en pleno siglo XXI se incremente el negocio de la prostitución ya no tanto en adultos sino en niños, que es más crítico.

elmundo.es señala, que según UNICEF, unos dos millones de menores se dedican a la prostitución en el mundo y una buena parte se encuentran en Asia, aunque las ONG están convencidas de que la cifra es aún mayor.

Además del sida y el turismo sexual, las penurias económicas y las tradiciones son también factores determinantes. A la mitificación de la virginidad se une la creencia, en países como Vietnam, Camboya, Laos o Tailandia, de que mantener relaciones con una virgen cura el sida y rejuvenece.

En Tailandia, por ejemplo, en torno al 15% de las niñas prostitutas ya está infectado con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) e India tiene 270.000 casos de prostitución de menores. Para ECPAT International, una red de ONG que trabajan para eliminar la prostitución infantil, el común denominador es que éstos proceden de la clase social más baja y en muchos casos de tribus que habitan en recónditas áreas de Indochina, Himalaya y sur de China. Es frecuente la venta de niños por sus padres para aliviar deudas, aunque las mafias hacen el trabajo más sucio al prometerles empleos bien pagados en las capitales y después les introducen en una espiral de esclavitud y violencia difícil de escapar. En torno a 18.000 menores ejercen la prostitución en Tailandia, mientras que en Vietnam, donde está prohibida, unos 7.000 niños se dedican a esta actividad. Los 30 años de guerra civil en Camboya y las dificultades económicas también han llevado a multitud de niñas a introducirse en este mundo, en un país donde un centenar de personas se contagia a diario con el VIH. Los lugares de encuentro son hoteles, bares, saunas, salones de belleza y playas. En cuanto a Filipinas, las autoridades reconocen que 1,5 millones de niños viven en la calle y que hasta 75.000 son explotados sexualmente

Las cifras de niños que son prostituidos son de escándalo. UNICEF informaba en un informe preparado con motivo del II Congreso mundial contra la explotación sexual comercial que se celebró a finales de Diciembre del 2001 en Japón, que casi tres mil niños al día son obligados a entrar en el mercado del sexo en el mundo: un millón al año más o menos. En Africa Occidental hay 35.000 niños trabajadores del sexo; 25.000 en la República Dominicana; en India hay entre 400 y 500.000 prostitutas niñas; en Lituania entre el 20 y el 50% de las prostitutas son menores; en México se estiman 16.000 menores implicados en la explotación sexual.
Se dice, que en un continente en el que la pobreza está presente por doquier, la prostitución se ha convertido en la salida para muchos. Para las familias, que han descubierto que tener una hija prostituta resulta más rentable que un hijo labrador y bien casado. Y, lógicamente, para quienes las explotan en los burdeles y sus intermediarios. Un conductor tailandés de Mae Sai, en la frontera con Myanmar (Birmania), lo tiene claro: «Todo el mundo sabe que se comercia con chicas, pero ¿a quién le importa? Todos hacen dinero... Los tíos que las traen de Myanmar, los oficiales de aduanas, los hoteles, las agencias de viajes...».
En Tailandia, por ejemplo, en torno al 15% de las niñas prostitutas ya está infectado con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) e India tiene 270.000 casos de prostitución de menores. Para ECPAT International, una red de ONG que trabajan para eliminar la prostitución infantil, el común denominador es que éstos proceden de la clase social más baja y en muchos casos de tribus que habitan en recónditas áreas de Indochina, Himalaya y sur de China.