BONDOMO
También se encuentra mucha información sobre los súcubos que se señala por quienes lo han investigado lo que representa en todo lo concerniente al sexo, las relaciones en donde se manifiestan.
No nos sorprende que se señale, que en toda la tradición mágica y religiosa, el sexo ha sido siempre un tema clave para la evolución o involución de los humanos. Sucede que la necesidad imperiosa del ser humano de reproducirse y relacionarse ha hecho un mal manejo de sus capacidades energéticas, llevando a situaciones desastrosas al resto de la vida toda por una cuestión egoísta de su actuación en el mundo.
El sexo visto desde las concepciones orientales puede tener connotaciones mas naturales y no tan artificiosas y absurdas como tuvo siempre en occidente, donde pueblos que se creían con derecho a ser paradigmas de sus aberrantes concepciones se hubieron colocado como modelos y faros de la cultura, así fue que la ignorancia y la brutalidad tejieron un sórdido mundo alrededor de las mentes de personas con menos culturas y privados de educación con el solo objeto de dominar sus vidas y no para beneficio de ellos sino para beneficio y satisfacción de unos pocos que buscaron siempre dividir opiniones, sembrar miedos, plantar tabúes y reprimir a sus congéneres para dominarlos y obtener servicio de ellos.
Wikipedia, nos cita que el súcubo (del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo»), según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer guapa para seducir a los hombres, sobre todo a los monjes, en sus sueños, para tener relaciones sexuales con ellos. De esta manera, absorben la energía del hombre para mantenerse, y a menudo, llegan hasta tal punto, que pueden dejarlo agotado o incluso matarlo.
La palabra «súcubo» proviene de una alteración de succuba, procedente del latín y que significa prostituta. La propia palabra deriva del prefijo sub- que significa «debajo de, debajo», y del verbo cubo, que significa «yo quedo». Por lo que súcubo es alguien que queda bajo otra persona, mientras que un incubus (latín in-, la posición en este caso es «en la cima») es alguien que queda encima de otra persona.
La leyenda de los súcubos es una explicación del fenómeno de las poluciones nocturnas y la parálisis del sueño.
La apariencia de los súcubos varía, en general, tanto como la de los demonios; no hay ninguna apariencia o pintura definitiva. Sin embargo, se suelen pintar casi universalmente como mujeres seductoras con una belleza no terrenal, a menudo con alas demoníacas; de vez en cuando, en ellos se dan otros rasgos demoníacos, como pueden ser, los cuernos, una cola con una punta terminada en triángulo, con ojos de serpiente, cascos de caballo, colmillos, etc. De vez en cuando, simplemente aparecen como una mujer atractiva en los sueños, en los que la víctima no puede deshacerse de ella, ni olvidarla. Los súcubos atraen varones y en algunos casos, el varón ha llegado a enamorarse de ella. Incluso fuera del sueño, ella no deja su mente. Siguen agotando lentamente la energía de su víctima.
En los manga, anime y videojuegos japoneses, el súcubo se pinta con unas grandes alas que crecen de su espalda
Definitivamente se indica, que los súcubos son aquellos demonios que adoptan forma de mujer para tentar a los hombres y arrastrarlos a los placeres carnales, copulando con éstos como si fuesen hembras auténticas, los mas conocidos son Abrahel, Baltazo, Bietka, Filotano, Florina Vasordiel, Mancerinio,... uno de los que mas relieve ha tenido en la Demonología es Lilito, que se trasformaba en una mujer de opulentas formas y que gustaba de seducir a los artistas para que la utilizasen como modelo en sus creaciones, especialmente si se trataba de motivos religiosos
En las leyendas de
Uno de los más relevantes en
La leyenda de los súcubos es una explicación del fenómeno de las poluciones nocturnas y la parálisis del sueño. De la mitología y la fantasía, Lilith y el Lilin (Judaísmo), Lilitu (Sumerio) y Rusalka (eslavo) eran súcubos.
De acuerdo con el Malleus Maleficarum, o el "Martillo de las brujas", los súcubos recogerían el semen de los hombres con los que duermen, y que luego los íncubos usarían para preñar a las mujeres. Los niños así concebidos eran supuestamente más susceptibles a la influencia de los demonios.


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