

BONDOMO
No cabe la menor duda, que las acciones e intervenciones del presidente Hugo Chávez en pro de la liberación de las rehenes Clara Rojas y Consuelo González lograron un resultado positivo , pues ambas se encuentran ya libres e integradas sanas y salvas a la rutina diaria de la vida colombiana.
Muchos aplaudieron y aprobaron ese esfuerzo, constancias, tezón del presidente a pesar de las críticas, posiciones adversas.
Todo parecía que el presidente Chávez recueperaba un poco de su imagen negativa de los últimos meses, especialmente por la derrota que sufrió en relación a su pruesta de reforma constitucional en diciembre , en donde se impuso el No, señalando el desacuerdo de la gran mayoría que asistió a los centros de votación y en donde el presidente Chávez cometió muchos errores que le ocasionaron su derrota, obligandolo a reflexionar en donde estuvieron sus fallas a fin de hacer la rectificación necesaria para seguir avanzando en sus planes.
Lo cierto, que al haber obtenido una victoria significativa en relación a la olperación humanitaria Enmanuel , contribuyó en algunos a resctar un poco su liderazgo.
Desafortunadamente, todo pareciera lo hecho a perder, al no saber manejar adecuadamente sus emociones, no contar con un buen equipo asesor que le indique todos aquellos aspectos negativos que debe cuidar para no originar sombras que opacan su luz, como acaba de suceder, cuando públicamente en su discurso pidió que se retirará el calificativo de terroristas a la Farc y al Ejercito de Liberación Nacional, aspecto que de inmediato fue criticado por muchos países, entre ellos el propio Colombia que no lo acepta y quie lo que origina es un agretamiento de las relaciones ya deterioradas entre ambos países .
El presidente venezolano, antes de presentar su mensaje anual ante la Asamblea Nacional en Caracas, pidió retirar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de las listas internacionales de grupos considerados como terroristas.
"Comencemos reconociendo a las FARC y al ELN como fuerzas insurgentes de Colombia y no como grupos terroristas. Lo pido a los gobiernos de este continente y a los gobiernos del mundo", manifestó el mandatario venezolano.
Todo ello , por ejemplo ha conllevado en el caso venezolano a queLa Confederación deProfesionales Universitariosde Venezuela (CONFEPUV) reprocha tajante y vehementemente lasdeclaraciones del ciudadano Presidente de la República alsolicitar que a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) y al Ejército de Liberación Nacional se les retirede la lista de organizaciones terroristas.
No pueden dejar de ser tildadas de criminales las
organizaciones que a diario conspiran contra la democracia y la institucionalidad en Colombia; no puede dejar de llamarse forajidas a unos grupos que bajo la fachada de una lucha ideológica y política se sustentan en el narcotráfico y en el negocio de las drogas como elemento para adquirir recursos y seguir financiando sus acciones. Las guerrillas de Colombiaasesinan ciudadanos, coartan la libertad del individuo, extorsionan y violentan toda voluntad popular manifestada en las urnas al retener a los representantes legítimamente electos oimponer y aprobar quienes deben ser los candidatos, pagando con su vida quienes osen actuar contra dichos atropellos.
Las guerrillas colombianas actúan impunemente en el estado venezolano y mientras el gobierno nacional solicita que se les otorgue el status de actor beligerante, la frontera del Táchira y el Zulia está plagada de bandoleros que bajo las banderas de las FARC o el ELN cobran vacuna, maltratan, roban einvaden fincas venezolanas.
La guerrilla colombiana tiene un triste y lúgubre
historial en la vida venezolana, rememorando las masacres que han cometido en nuestro país, empezando por la trágica jornada
de Carabobo en la que jóvenes militares perdieron la vida ante la emboscada criminal de estos grupos terroristas.
Pedimos a la comunidad nacional mantenerse alerta ante las peticiones aislacionistas de un gobierno que intentadarle legalidad a unos grupos violentos, terroristas y que para nada parecen estar interesados en la paz de la región.
Por su parte, el Gobierno de Colombia afirmó que "por ningún motivo" acepta que se le deje de dar el calificativo de terroristas y se les otorgue estatus de beligerancia a las guerrillas de las FARC y el ELN, como pidió el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
"El Gobierno de Colombia, por ningún motivo, acepta que a estos grupos se les levante el calificativo de terroristas y se les dé estatus de beligerancia", expresó el Ejecutivo colombiano en un mensaje leído a los periodistas por el secretario de Prensa de la Presidencia, César Mauricio Velásquez.
Manifestó que "los grupos violentos de Colombia son terroristas porque se financian de un negocio letal contra la humanidad: el narcotráfico" y "porque secuestran, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan niños, asesinan a mujeres embarazadas, asesinan a ancianos y utilizan minas antipersonales dejando a su paso miles de víctimas inocentes".
La Presidencia colombiana afirmó también que "los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran en cualquier parte, no tienen inconveniente en secuestrar venezolanos en Venezuela, o ecuatorianos en Ecuador".
Las declaraciones causaron revuelo en Colombia, donde las FARC, con unos 17.000 integrantes, luchan contra el Estado, y son consideradas las mayor fuerza secuestradora, con al menos 700 rehenes en su poder, según cifras oficiales.
Los presidentes de Colombia y de Venezuela han tenido una historia de discrepancias debido a sus diferencias ideológicas, ya que el primero es considerado un exponente de la derecha, en tanto que el segundo tiene evidentes simpatías con las guerrillas izquierdistas colombianas.

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