BONDOMO

El estancamiento que muestran mucha de las universidades nacionales, especialmente las públicas, ha conllevado a que se ha deteriorado el academicismo, compromiso de formar profesionales idóneos, capaces de enfrentar los grandes retos que el presente demanda, producto de la corrupción abuso de poder, compromiso, ausencia de líderes. Es preocupante el ver como muchas universidades descansan en el abuso del poder que muchos grupos han originado en su gestión, dado a que se da poca renovación en los cuadros de las autoridades que se designan para cumplir con los objetivos, compromisos para las que fueron creadas las universidades.

Siempre se encuentran los mismos actores rotándose los cargos, ocupando posiciones en donde les permite manejar a su antojo los destinos de la universidad, formando los equipos con los mismos participantes, quienes han demostrado muchas veces incapacidad de gestión , de logros, desperdiciándose el talento, el aprovechamiento de nuevos actores que den paso al cambio necesario que las universidades requieren para enfrentar los retos, exigencias que el presente demanda.

Las universidades mantienen cofradías, mafias, grupos en base de la amistad, compromiso político, familiar, intereses que afectan seriamente el logro de los objetivos, responsabilidad para la que fueron creadas las universidades.

Por años, muchas universidades, especialmente las públicas-porque en las privadas se entiende el porque de ellos- se dan los mismos actores , manteniéndose el mismo comportamiento, el estancamiento de la universidad, su deterioramiento en su academicismo, con poca garantía en su excelencia académica , mucha corrupción administrativa, venta de cupos, vicios en la misma contratación del profesorado, la mayoría con grandes deficiencias , con concursos amañados en base de la amistad, del compromiso familiar y político, sin experiencias, sin pedagogía, conocimientos actualizados, que a lo largo ha deteriorado la formación de los profesionales que el país requiere para su desarrollo.

Lo mismo sucede con la contratación del personal administrativo y obrero, que entran a la universidad de acuerdo al padrino, al compromiso, a los intereses de quienes los contratan, a fin de fortalecer, consolidar los grupos de poder que se forman.

Ya no se diga la malversación de los fondos en contratos por obras, intereses bancarios, producto del pago de nóminas, depósitos, compras de materiales, vehículos y otros.

También son cuestionables los intereses económicos que se dan productos del manejo de las cajas de ahorro de los distintos sectores que forman la comunidad universitaria, servicios médicos, asociación de jubilados, etc…

La realidad de todas estas contaminaciones, de lo amoral, pérdida de valores por quienes dirigen las universidades, han originado que no se den líderes que generen cambios, se comprometan con el academicismo, excelencia educativa, responsabilidad social, formación y capacitación de profesionales cónsonos a la realidad del presente, que en el caso venezolano es grave.

Es tanto la corrupción, el abuso del poder que los efectos negativos se están dando con el deterioramiento de algunos profesionales que la universidad forma, no adaptados a las exigencias que el tiempo moderno demanda, ni si quiera enfrentar seriamente todas aquellas acciones que atenten contra la autonomía universitaria, con los derechos que todo estudiante tiene al incorporarse a la universidad.

Es muy poca la participación de la universidad en pro de colaborar en la solución de los problemas económicos, sociales, culturales, tecnológico, que el país afronta.

Se requiere de una nueva visión del rol de la universidad, ahora más que nunca que está enfrentando un nuevo estilo político, un socialismo que debe saberse enfrentar con estrategias, planificaciones que favorezcan a la universidad y que pueda desempeñar su rol académico, responsabilidad social por la que fueron creadas.

No se puede pensar y descansar que el estudiantado es el comprometido a generar nuevos cambios ( se aplaude su compromiso mostrado en el presente), puesto que muestran algunas debilidades en sus posiciones, estrategias, planes se requiere de autoridades universitarias más comprometidas que hagan acto de presencia en forma proactiva, no figurativa con hechos, planteamientos que demuestren el compromiso de las universidades en función de su rol de responsabilidad social en pro de un país que tienen derecho a desarrollarse dentro de la democracia que todo venezolano se merece.