
BONDOMO
Para muchas personas el sexo se convierte en una obseción, adicción que de no sabersele manejar puede originar problemas serios, tanto física como síquicamente. Al respecto se sabe, que todavía no se está claro cómo incluir a la adicción sexuales dentro de las enfermedades mentales. Debido a esto, muchos especialistas prefieren llamar a este desorden "problemática de hipersexualidad" antes que "adicción al sexo".
Señalan que muchos de los problemas en los cuales el cerebro se obsesiona con una determinada actividad –sea sexo, drogas, o alcohol- tienden a ocurrir conjuntamente.
Los investigadores se encuentran actualmente estudiando medicaciones que podrían ayudar a tratar esta adicción al amor y al sexo. Para el primer momento, se emplea la psicoterapia y todas las técnicas usualmente instrumentadas para tratar otras adicciones, pensamientos, o acciones sexuales que pueden interferir con la vida normal de una persona. Esto puede implicar prescribir medicamentos para tratar los problemas que van junto con estas situaciones, como la depresión o la ansiedad.
En su página de Internet, el grupo de Compulsivos Sexuales Anónimos tiene una lista que incluye algunas características en común que poseen sus miembros:
• Utilizan el sexo compulsivo como droga, para escaparse de las sensaciones de ansiedad, soledad, enojo, y odio a sí mismo, así como para sentir alegría.
• Se inmovilizan por obsesiones románticas. Durante el lapso en el que se vuelven adictos al sexo y al amor, descuidan sus vidas.
• Intentan traer intensidad y entusiasmo a sus vidas a través del sexo, pero se sienten cada vez más vacíos.
• Incluso cuando consiguen el amor de otra persona, nunca les parece bastante, y no pueden frenar su atracción sexual por otras personas.
• Intentan encubrir sus demandas de dependencia, estando cada vez más aislados de sí mismos, de sus valores, y de la misma gente de la que desean estar cerca.
Para aquellos que todavía estén inseguros sobre si tienen o no un problema de adicción al sexo y al amor, el grupo de Adictos Anónimos al Sexo y al Amor han elaborado un formulario de 40 preguntas para auto examinarse. Entre ellas, se incluyen:
• ¿Ha intentado controlar siempre cuánto sexo tener, o con qué periodicidad vería a alguien?
• ¿Esta siempre dispuesto para el sexo y/o el romance? ¿Sus fantasías se estrellan con la realidad?
• ¿Cree que el sexo y/o una relación harán su vida más soportable?
• ¿Ha perdido la cuenta del número de parejas sexuales que ha tenido en su vida?
• ¿Ha tenido o tiene una relación seria que está amenazada o ya se ha destruido debido a un affaire?
• ¿Le cuesta concentrarse en otras cuestiones de su vida, debido a pensamientos o sensaciones sobre otra persona o sobre el sexo?
Si la respuesta a la mayoría de las preguntas es afirmativa, debería reconsiderar su situación. Comenzar por ver a un especialista, sería un buen primer paso.
Considérese además, que en conocido que la cultura, sus tradiciones, la idiosincrasia de un país, aporta una manera de ver y sentir la sexualidad y hasta los deseos sexuales.
Incluso en este sentido, se habla de países más fríos y países más ardientes. Hay sitios, y el Caribe tiene fama de ello, donde la sensualidad y hasta el erotismo andan contoneándose por las calles. Está a flor de piel.
Todo este sentir más o menos palpable o totalmente oculto, está mezclado a dogmas, prejuicios, sentido de la moral, religiosidad, y otros ligamentos que aflojan o aprietan amarras en el imaginario colectivo, con respecto a la manera de percibir y asumir la sexualidad.
El problema es que en Estados Unidos, de todo se hace negocio. Y puede ser que este lo sea, habría que esperar como se le saca dinero a quienes terminan creyendo que son adictos al sexo. El tratamiento para superar adicción al sexo utiliza una metodología cognitiva simple y de proyección lógica; sin embargo, al actuar directamente sobre la mente humana, debe ser constantemente adaptada durante el proceso, en función de las características y evolución de cada individuo para superar adicción al sexo En la primera etapa del tratamiento para superar adicción al sexo, se orienta a la persona a reflexionar sobre la comprensión de la gravedad de su adicción para superar adicción al sexo y acepta su enfermedad. Una vez que el paciente acepta para superar adicción al sexo y contando ya con una clara convicción al deseo de controlarse, el programa de recuperación para superar adicción al sexo sigue con sus siguientes pasos en los cuales las terapias individuales y de grupo tratan al paciente en los tres niveles: mente, cuerpo y espíritu Considere también, que hay quienes, en cualquier parte del mundo, practican el sexo tántrico, una filosofía oriental de comportamiento sexual que exige un mínimo de tres horas para cubrir con éxito las sucesivas etapas. Las horas o el ritmo de una persona dedicado a las fragancias sexuales, no marcan de manera alguna el límite entre la adicción o el comportamiento sano.
Disfrutan por largo tiempo de caricias y embelesos mientras comen y beben agua, nada de drogas.
Para estos y estas practicantes de tan sensuales maneras de relajarse, consideran el tantrismo una forma sana de relacionarse, que eleva el espíritu. Y ciertamente daño no hace y resulta ser una gran fuente de placer.

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