BONDOMO
Rafalel Casado ortiz, manifiesta al respecto, que enseñar y aprender en la sociedad de la información y del conocimiento representa un gran reto para las universidades en general y para los profesores en particular porque requiere un cambio de paradigma pedagógico y conlleva transformaciones profundas en los modelos organizativos de las instituciones académicas.
Muchas son las voces de expertos y autoridades académicas que así lo entienden y abogan por un “gran cambio”, pero no todos están dispuestos a intervenir en la cultura y en la estructura organizacional y no crean las condiciones favorables para que estos talentos y liderazgos innovadores emerjan.
Muchas son las voces de expertos y autoridades académicas que así lo entienden y abogan por un “gran cambio”, pero no todos están dispuestos a intervenir en la cultura y en la estructura organizacional y no crean las condiciones favorables para que estos talentos y liderazgos innovadores emerjan. La Universidad y los docentes se encuentran en una fase donde, como diría Gramsci: “lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”.
No se puede negar, que hay muchas de las universidades públicas y privadas venezolanas, que estan no solamente defasadas de la realidad de su escenario nacional e internacional, sino que sus autoridades no las han sabido gerenciar. Se nota claramente, la ausencia de equipos bien integrados en donde cada cargo estan de acuerdo a los intereses de los grupos que pertenecen y nunca en pro de lo que debe ser el funcionamiento de una universidad que genere profesionales acordes a los requerimientos del presente, capaces de afrontar los problemas, proporcionar soluciones, opinar, particiapr proactivamente en función de los intereses del país.
Hay muchas carreras que no están adaptadas a la realidad del presente, en donde los perfiles que se han diseñado, no cumplen con los requerimientos de los conocimientos que se necesitan, afectando seriamente a los profesionales que se capacitan a fin de ir a ofrecer sus servicios conocimientos a un escenario que es muy distinto al que la universidad estudia.
Las autoridades universitarias deben estar muy atenta, especialmente su vicerrotorado académico, en que los decanos de las facultades esten constantemene vigilante acerca de cuáles deben ser los conocimientos que deben proporcionarse, así ,como contar con un buen equipo de profesores, con experiencia, pedagogía, capaz de motivar e influenciar a los estudiantes a no solo salir del tradicionalismo de una enseñanza ya obsoleta, sino de adaptarlos a los requerimientos que la sociedad del conocimiento exige, necesita.
Se debe hacer cambios radicales en el proceso enseñanza -aprendizaje, hacer uso de medios audiovisuales modernos, investigaciones, motivar al estudiante a generar nuevas ideas, activar más el intercambio con diálogos en donde siempre este el academicismo de excelencia.
Vincular más a la universidad, a los estudiantes a los problemas sociales, técnicos, operativos que afronta el país.
Las universidades no pueden seguir ancladas con el mismo sistema operativo conque lo ha venido haciendo por años, manteniendo siempre en los cargos más relevantes al mismo personal, etenizandolos en ellos, invitandolos a que postulen de nuevo para ser relegidos y coartando la posibilidad de darle paso a una nueva generación con más visión y compromiso.
Las universidades deben renovarse, cambiar sus sistema operativos, evaluar sus normas, reglamentos, evitar que se manifieste la corrupción, que se le de paso a una nuevageneración de profesores académcios que ingresen en su seno por méritos y no por compromisos.
Se debe tener presente, que las estrategias de cambio y adaptación tecnológica y pedagógica que están llevando a cabo la mayor parte de las instituciones universitarias deben evaluarsus estructuras jerarquizadas y las formas tradicionales de entender y hacer las cosas. Todo ello con el
fin de darle paso a los avances.
Se necesita como lo indica Casado, un cambio de paradigma pedagógico basado en el aprendizaje ─ que afecta tanto al rol del profesor como al de los alumnos ─ y, sobre todo, exige una redefinición de los sistemas y modelos educativos tradicionales centrándolos más en el análisis y reflexión de los problemas por parte de los alumnos (participantes activos) que en soluciones apriorísticas por parte del profesor.

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