BONDOMO

Hasta cuando se va seguir con la corrupción en las universidades públicas venezolanas, contratando a nuevos profesores con concursos amañados, en donde los que entran son los hijos de profesores, amigos, otros familiares, compromisos políticos y sabrá Dios que otros aspectos.

Así, jamás podrán las universidades ser democráticas y garantizar los futuros profesionales una formación académica de excelencia. ¿Cómo pueden esos profesores que ingresan bajo amañamiento ser portadores de ese academicismo que el presente exige?. ¿Qué podrán enseñar a los estudiantes, cuando esos nuevos profesores adolecen de grandes vacío académicos, sin experiencias?-

No nos debe sorprender que se diga públicamente como lo destaca en Valencia, el Dr. Miguel Pineda en una de las tantas facultades como la de Educación, que es constantemente acusada de fraude en sus concursos, y como se ha señalado en reiterada ocasiones se da mucha corrupción a la hora de contratar a nuevos docentes ,donde se manifiesta muchas irregularidades en los concursos de oposición, por ejemplo, el que actualmente se esta llevando a cabo este momento, en que dentro del listado, de 334 concursantes, se encuentran hijas, esposos, esposas, hermanos, hermanas y otros grados de parentescos con algunos profesores que hacen vida en la Facultad y en esta institución de educación superior, siendo lo mas grave del asunto, que varios de dichos docentes forman parte del jurado en diversas áreas del proceso. “pero no donde el familiar va a concursar, determinándose por esa vía la existencia de una red académica interdepartamental con una agenda oculta, que en definitiva contribuye a resquebrajar los principio y valores de una sociedad que desde el seno de la educación pretende construir.

Es más triste la realidad que manifiesta el Dr. Pineda y que lamentablemente se da también en otras Facultades de la Universidad de Carabobo, en este caso en este caso la de Educación, debe ser la participación más amplia, preservando la ética de aquellos encargados de evaluar y emitir un resultado pegado a las leyes y reglamentos.

Sin duda alguna tiene razón el Dr.. Pineda cuando resalta, que las autoridades universitarias deben dar muestras de transparencia académica, desmontando la red que se hace incuestionable cuando se analiza el origen de los concursantes y su grado de consanguinidad y afinidad, que determina la acción de cada jurado en la red académica interdepartamental. Hoy es vital desmontar la lógica de los concursos de oposición- Se trata de fijar un mínimo de reglas claras para todos los concursante sin agenda oculta.

Es muy triste la realidad de las universidades venezolanas, especialmente las públicas que son las tradicionales, como se ha desquebrajado la moral, la ética, como predomina en la universidad intereses propios de las cofradías que la forman, de esos grupos de poder que se han eternizado y hacen lo que quiere dentro de las universidades a favor de sus intereses.

Debe haber un saneamiento al respecto, hacer denuncias que realmente sean efectivas y que se de paso a los cambios radicales que las universidades requieren para rescatar el academicismo, la excelencia educativa que esta marginada a la sombra y ausente de la realidad que los escenarios del presente reclaman, para contar con profesionales aptos, capaces, no solo de enfrentar los retos, sino generar los cambios que tanto se necesita.

Si se sigue así, la educación definitivamente perderá sus luces, estaremos en la sombra y más cuando el Gobierno también se ha involucrado en este tipo de contaminaciones a favor de votos políticos, aseguramiento de ideologías que deben ser avaladas por un verdadero compromiso de excelencia académica.